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La Fundación Isidre Esteve y el Hospital Vall d'Hebron: innovación pionera para los usuarios de sillas de ruedas

6 de junio de 2012

Innovación pionera para los usuarios de sillas de ruedas

La Fundación Isidre Esteve presentó ayer una innovación tecnológica pionera mundial que ha sido posible gracias a la colaboración entre el Hospital Universitario Vall d'Hebron, la empresa KH7 Lloreda y la experiencia y el empuje del reconocido piloto. Se trata de un cojín inteligente que ayudará a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por una movilidad reducida.

La principal ventaja de este nuevo avance tecnológico radica en que permitirá duplicar la cantidad de horas que se pueda estar sentado en una silla sin riesgo de padecer úlceras por presión. En la presentación, realizada ayer en la sala de actos del RACC, participó el jefe clínico de la Unidad de Lesionados Medulares del HUVH, el doctor Miguel Ángel González Viejo y contó con el apoyo de varios representantes del mundo del deporte, de la medicina, de la política y de otras empresas e instituciones colaboradoras. Durante el acto, se explicó la problemática de las úlceras por presión y las ventajas del nuevo cojín para prevenirlas.
Los afectados por lesiones medulares están condenados a pasar largas horas sentados en una silla de ruedas, lo que les genera la aparición de úlceras por presión y, en los casos más críticos, incluso la necrosis del tejido. Habitualmente, estas patologías se producen en los glúteos y obligan a pasar por el quirófano o, como mal menor, a mantener la zona afectada libre de cualquier contacto durante largos periodos de tiempo. Este tratamiento conlleva el aislamiento social del afectado y una disminución drástica de su calidad de vida.
El conocido piloto Isidre Esteve sufrió esta patología en su piel, durante su participación en el Rally Dakar de 2009 con un vehículo adaptado. Al volver, y como consecuencia de las úlceras por presión, se tuvo que someter a dos intervenciones quirúrgicas, tuvo que estar boca abajo durante meses y tardó más de un año en recuperarse de las lesiones.
Desde entonces el propio piloto ha liderado el proyecto que ayer vio la luz, en colaboración con el Hospital Universitario Vall d'Hebron, la empresa KH-7, el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat (CAR) , y las empresas IM Guidosimplex y DOGA. El resultado ha sido un nuevo cojín inteligente, que se hincha y deshincha automáticamente y permite variar las presiones según la zona. De esta manera, se alterna la presión en las diferentes áreas, asegurando la correcta irrigación y el buen estado de la piel.
La principal ventaja de este revolucionario sistema es que la persona puede incrementar en un 100% el tiempo que puede estar sentada hasta un máximo aproximado de 16 horas, sin la obligación de tener que descansar boca abajo en una cama. Isidre Esteve explicó que el cojín inteligente será un buen paso para "normalizar al máximo nuestro día a día, permitiendo estar más de 8 horas sentados en silla de ruedas, lo que nos dará acceso a una total normalización laboral y de nuestra vida cotidiana ". El piloto catalán puso especial énfasis en contribuir a evitar el aislamiento social del afectado y, en especial, las secuelas psicológicas que conlleva.
El proyecto ha sido supervisado por la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Vall d'Hebron. El doctor Miguel Ángel González Viejo presentó el nuevo dispositivo como "un avance muy importante de la tecnología de que disponemos actualmente", subrayando que "su utilización evitará lesiones, medicación y, lo más importante, el aislamiento social que requiere el largo tiempo de reposo ".
Otro de los principales impulsores del proyecto ha sido el empresario Josep Maria Lloreda, presidente de KH7 Lloreda, que destacó "la ilusión" como motor principal del proyecto: "Cuando Isidre me comentó hace un par de años que nunca más podría competir por el problema de las úlceras, me negué a aceptar esta situación. Desde entonces, trabajamos desinteresadamente con un grupo de personas y empresas a fin de encontrar una solución que permita al Isidre, y al resto del colectivo afectado, mejorar su calidad de vida. Hemos trabajado con mucha ilusión para conseguir este objetivo y creo que se ha hecho una gran tarea que ahora tendrá su continuidad ".