Quiere ser donante

La donación y el trasplante

¿Qué es el trasplante?

El trasplante consiste en la substitución de un órgano o tejido deteriorado por otro que funciona correctamente. Es un tratamiento que sirve para mejorar las condiciones y la calidad de vida de determinados enfermos y que para otros constituye la única esperanza de curar su enfermedad y, por tanto, de conservar la vida con una calidad aceptable.

¿Quién puede beneficiarse de un trasplante?

Todas las personas enfermas con insuficiencia renal que son tributarias de un tratamiento de diálisis tres veces por semana para poder sobrevivir; los enfermos que sufren determinadas enfermedades incurables de corazón, hígado o pulmón con una esperanza de vida corta; los enfermos con una diabetes no controlable que les podría conducir a una ceguera y insuficiencia renal; los enfermos ciegos por diferentes causas; y también las personas enfermas que requirieren la reposición de algún tipo de tejido. Son muchas, pues, las personas que se pueden beneficiar de un trasplante.

¿Qué partes del cuerpo son útiles para un trasplante?

A parte de los órganos sólidos (riñones, hígado, corazón, pulmones y páncreas), también se pueden trasplantar tejidos como huesos, piel, válvulas cardíacas, segmentos vasculares, córneas, cultivos celulares y células progenitoras de la hematopoyesis (medula ósea, sangre de cordón umbilical, sangre periférica).

¿Qué es la donación?

La donación es un acto altruista mediante el cual una persona, o su familia, manifiesta la voluntad de que, a partir del momento de su muerte, cualquier parte de su  cuerpo que sea apta para el trasplante pueda ser utilizada para ayudar a otras personas. Además del trasplante procedente de donante cadáver, un enfermo también puede recibir un órgano o un tejido de un donante vivo. La inmensa mayoría de los trasplantes son de donante cadáver, pero en determinadas circunstancias se puede obtener un órgano (un riñón, por ejemplo) o una parte de un órgano (parte del hígado), o una parte de tejido (membrana amniótica o tejido óseo procedente de una intervención), o células para cultivo, a partir de un donante vivo, siempre que este hecho no represente poner en peligro su vida.

¿Quién puede ser donante de órganos y tejidos?

Cualquier persona es donante potencial, siempre que en vida no se haya manifestado en contra de la donación. Las condiciones clínicas en el momento de la muerte determinaran los órganos y tejidos que son válidos para el trasplante. En el caso de menores de edad y personas discapacitadas, deberá respetarse la voluntad de las personas que tengan la patria potestad (Ley 30/1979).

Sobre la donación de vivo, de acuerdo con la normativa vigente que prevé y regula esta posibilidad, se limitará a situaciones en que se puedan esperar grandes posibilidades de éxito del trasplante. En principio, puede ser donante vivo cualquier persona adulta y sana, pero no se puede olvidar que esta situación también conlleva una serie de riesgos, como cualquier operación quirúrgica.

¿En qué circunstancias se ha de producir la muerte para poder donar los órganos y tejidos?

Para poder donar los órganos y tejidos, el donante debe morir en un hospital (después de un paro irreversible de las funciones cerebrales o de las funciones cardiorespiratorias, sin que haya posibilidad de recuperación): solo de esta manera podrá mantenerse el cuerpo artificialmente desde el momento de la muerte hasta el de la extracción. En el caso del tejido ocular, no importa el lugar donde se produzca la muerte, la extracción se puede retrasar unas horas.

¿Qué se ha de hacer para ser donante?

Cuando una persona se plantea la posibilidad de ser donante y decide donar sus órganos y tejidos con la finalidad de que sean trasplantados para ayudar a otras personas, lo primero que debe hacer, y lo más importante, es comunicar su decisión a su familia y amigos más íntimos. Ellos serán los primeros a quien se consultará la posibilidad de la donación tras la muerte, esperando que respeten la voluntad del donante.

También se puede rellenar un carné de donante y llevarlo siempre con la documentación personal como testigo de la decisión tomada. Es un carné que no le compromete y del cual se puede deshacer en cualquier momento, si cambia de opinión.

¿Cómo se respetará la voluntad del donante de órganos y tejidos después de su muerte?

Cuando se haya hecho todo lo posible, se hayan utilizado todos los medios para salvar la vida de una persona y el personal médico no relacionado con los trasplantes confirmen el carácter irreversible del proceso, se certificará la muerte del paciente de acuerdo con los criterios médicos y legales establecidos en estos casos.

Certificada la muerte, el equipo médico de trasplantes valorará qué órganos y tejidos pueden servir para mejorar la salud o curar a otras personas. Si la donación es posible, el coordinador hospitalario de trasplantes comprobará la voluntad expresada en vida por el donante por todos los medios a su alcance, pero principalmente lo consultará a sus familiares.

¿Qué sucede después de extraer los órganos y tejidos?

No existe ninguna diferencia en relación con otra muerte hospitalaria. La extracción de órganos y tejidos, que se hace en condiciones estériles y en una sala de operaciones apropiadas, es una operación practicada por un equipo médico y de enfermería cualificado. El cuerpo no queda desfigurado y siempre es tratado con máximo respeto.

¿Cuándo se puede hacer un trasplante de donante vivo?

Se puede trasplantar una parte del hígado y también un riñón procedentes de donante vivo. En determinados países, básicamente por razones culturales o por falta de órganos de donante cadáver, la mayoría de los trasplantes se hacen con órganos de donante vivo.

Por otra parte, algunos trasplantes de tejidos también pueden proceder de donante vivo, como el tejido óseo, la membrana amniótica y los cultivos celulares, y el trasplante de células progenitoras de la hematopoyesis (las células madre de las células de la sangre) se hacen de donante vivo.